Resultado: Holanda la Naranja Cannábica campeón

En paralelo al Mundial de Brasil se desarrolló Gran Fumeta, el concurso de fútbol menos careta. La consigna del juego era sencilla: cada participante debía elegir una selección con el objetivo de sumar puntos en sus partidos a partir de un sistema de categorías que combinaba el espíritu deportivo y la ética churrera.
Finalmente, luego de una ardua competencia, la Copa de campeón se la llevó Holanda, como recompensa al trabajo de muchos años manteniendo un mismo proyecto cannábico. Basando su juego en obtener gran cantidad de puntos a partir de la asidua sustitución de su capitán (categoría “Capitán sensei”), los goles marcados a partir del minuto 80 (“Grito colgado”) y las goleadas en las que participaron varios de sus jugadores (“Alegría compartida”), el título de la Naranja Cannábica viene a confirmar la idea que muchos tienen acerca de este pequeño país europeo:
semillero de talentosos futbolistas y grandes variedades de marihuana.